Muchas clientas —y algunas lashistas nuevas— piensan que las extensiones de pestañas dañan la pestaña natural por sí solas. En realidad, el daño casi siempre viene de un mal cuidado entre sesiones, no de la extensión en sí. Aquí te contamos qué recomendar para mantener la pestaña natural sana.
Evitar el agua y el vapor las primeras horas
Justo después de la aplicación, el adhesivo necesita tiempo para curar completamente. Se recomienda evitar agua, vapor o sudor excesivo durante las primeras 24 a 48 horas, para que el pegamento fragüe bien y la retención sea óptima desde el inicio.
Cepillar a diario
Un cepillo de espiral (tipo rímel limpio) usado a diario ayuda a mantener las extensiones separadas y evita que se enreden con la pestaña natural, lo que a la larga previene tirones y caída prematura.
No usar rímel ni desmaquillante en aceite
Los productos con base oleosa disuelven el adhesivo y aceleran la caída de las extensiones. Si la clienta quiere maquillarse los ojos, lo ideal es recomendar productos libres de aceite y un desmaquillante formulado específicamente para pieles con extensiones.
No tocar ni jalar
Es un hábito difícil de controlar para algunas clientas, pero jalar o frotar las pestañas puede arrancar la pestaña natural junto con la extensión. Vale la pena advertirlo desde la primera cita, sobre todo con quienes tienen la costumbre de tallarse los ojos.
Retocar a tiempo
Esperar demasiado entre retoques hace que las extensiones crezcan hacia adelante junto con la pestaña natural, lo que puede verse desordenado y generar más peso desbalanceado sobre pestañas ya débiles. Lo ideal es retocar cada 2 a 3 semanas.
En Skora Colombia también vendemos sueros de crecimiento y tratamientos nutritivos para fortalecer la pestaña natural entre sesiones. Si quieres recomendaciones para tu clientela, escríbenos por WhatsApp.
